El hombre que puso en jaque la seguridad del ahora presidente de los Estados Unidos no volverá a pisar la calle. Hoy, 4 de febrero de 2026, la justicia estadounidense cerró uno de los capítulos más oscuros de la reciente historia política al dictar cadena perpetua contra Ryan Routh, el sujeto que intentó asesinar a Donald Trump en un campo de golf en Florida hace casi año y medio.
El veredicto en Fort Pierce
La mañana de este miércoles, en un tribunal federal de Fort Pierce, al sureste de Florida, la jueza Aileen Cannon no titubeó. Siguiendo la recomendación de la fiscalía, impuso el castigo máximo a Routh, de 59 años de edad. La decisión busca, en palabras de la magistrada, «proteger a la gente de futuros delitos cometidos por él», dada la naturaleza premeditada de sus actos.
Ryan Routh fue condenado por cinco delitos graves, incluyendo:
- Intento de asesinato de un candidato presidencial.
- Posesión ilegal de un arma (debido a sus antecedentes penales previos).
- Posesión de un arma con el número de serie borrado.
- Agresión a un agente federal.
El fatídico 15 de septiembre de 2024
La historia que hoy termina en prisión comenzó en el Trump International Golf Club de West Palm Beach. Mientras el entonces candidato jugaba una ronda, un agente del Servicio Secreto detectó el cañón de un rifle semiautomático asomando entre los arbustos. Tras un intercambio de disparos, Routh huyó en un vehículo, pero fue capturado poco después.
En el lugar, las autoridades hallaron un arsenal listo para el ataque: un rifle con mira telescópica y cargadores adicionales. Lo más escalofriante se reveló durante el juicio: una carta manuscrita donde Routh admitía el plan diciendo: «Querido mundo. Este fue un intento de asesinato contra Donald Trump, pero lamento mucho haberles fallado».
Un perfil obsesivo: De Ucrania a la violencia política
La investigación reveló que Ryan Routh tenía una fijación extrema con la guerra en Ucrania. El acusado incluso viajó a Kiev con la intención de unirse a las legiones de voluntarios extranjeros, pero fue rechazado por su falta de experiencia militar y su avanzada edad. Este rechazo parece haber radicalizado aún más su postura política.
Durante el proceso judicial, el comportamiento de Routh fue errático. En septiembre de 2025, tras ser declarado culpable, el hoy sentenciado protagonizó un momento de tensión al intentar apuñalarse con una pluma dentro de la sala, acto que fue frustrado por la rápida intervención de los guardias de seguridad.
Un año de máxima tensión para Trump
El caso de Routh fue el segundo atentado directo contra el republicano en 2024. Apenas dos meses antes, el 13 de julio, un joven de 20 años llamado Thomas Matthew Crooks abrió fuego en un mitin en Butler, Pensilvania.
En aquel primer ataque, Trump resultó herido en la oreja derecha. La imagen de él con el rostro ensangrentado y el puño en alto se convirtió en el emblema de su campaña, impulsando su camino de regreso a la Casa Blanca. Hoy, con la sentencia a Routh, la administración actual cierra un ciclo de procesos judiciales derivados de la violencia electoral de aquel año.

