Por Bruno Cortés
En el Congreso, donde muchas veces las discusiones suenan lejanas para la vida diaria, esta semana se puso sobre la mesa un tema que toca a millones de familias: el cáncer y la forma en que el Estado mexicano lo enfrenta. El diputado Pedro Mario Zenteno Santaella, de Morena y presidente de la Comisión de Salud, anunció que presentará una iniciativa para reformar la Ley General de Salud con el objetivo de crear el Sistema Integral de Atención al Cáncer, una propuesta que busca ordenar lo que hoy funciona de manera dispersa.
La idea central es sencilla de explicar: actualmente el sistema de salud está fragmentado. Una persona puede ser detectada en un centro de salud, enviada a un hospital general y terminar en un instituto especializado sin que exista una verdadera coordinación entre esos niveles. Eso provoca retrasos, duplicación de estudios y, en muchos casos, diagnósticos tardíos. La iniciativa pretende eliminar esas barreras y lograr que la atención fluya como una sola ruta, desde la prevención hasta el tratamiento especializado.
Uno de los pilares de la reforma es hacer obligatorio y con financiamiento garantizado el Registro Nacional de Cáncer. En palabras simples, se trata de saber cuántos casos hay, dónde están, qué tipo de cáncer se presenta y cómo se está tratando. Sin datos confiables, las políticas públicas se construyen a ciegas. Por eso, la propuesta incluye la creación de un comité técnico que permita estandarizar la información y que los datos puedan compartirse entre instituciones, para diseñar políticas basadas en evidencia y no en ocurrencias.
Otro punto clave es la apuesta por la medicina de precisión y la genómica. El diputado Zenteno explicó que la ciencia ya permite identificar las características genéticas de los tumores más comunes en la población mexicana. Fortalecer el Centro Nacional de Genotipificación de Cáncer permitiría aplicar terapias más específicas, con mayores probabilidades de éxito y menos efectos secundarios, lo que se traduce en más supervivencia y mejor calidad de vida para los pacientes.
La iniciativa también mira hacia la regulación. Se plantea modernizar a la Cofepris para agilizar la aprobación de medicamentos oncológicos y crear mecanismos formales para evaluar nuevas tecnologías en salud. El objetivo es reducir la brecha entre la innovación médica y el acceso real de los pacientes, un problema que hoy deja fuera a miles de personas por trámites lentos o reglas desactualizadas.
En materia de prevención, la reforma busca dejar atrás un modelo improvisado y pasar a uno organizado. Esto significa programas de tamizaje que realmente lleguen a la población que los necesita, con pruebas estandarizadas y referencias inmediatas a tratamiento. Siguiendo la evidencia internacional, se priorizarán los cánceres de cérvix, mama y colorrectal, donde la detección temprana puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Para los impulsores de la iniciativa, la creación del Programa Nacional de Prevención y Atención del Cáncer no es una decisión opcional del gobierno, sino una obligación legal derivada del derecho constitucional a la salud. Reducir la mortalidad, garantizar tratamientos oportunos y evitar que las familias caigan en la ruina económica son los objetivos de fondo. El siguiente paso será llevar la propuesta a la Comisión de Salud y, posteriormente, al Pleno de la Cámara de Diputados.
Desde la propia Comisión, el diputado Jaime López Vela subrayó que esta reforma es resultado del trabajo conjunto con organizaciones civiles, instituciones y especialistas, mientras que Elisa Puente Reyes, directora de Fundación CIMA, destacó que la propuesta sienta bases sólidas y de largo plazo: coordinación interinstitucional obligatoria, un programa transexenal, un registro nacional de interés público, financiamiento sostenible mediante un fondo oncológico y un fortalecimiento claro de los derechos de las personas que viven con cáncer.
En un Congreso acostumbrado a debates abstractos, esta iniciativa busca traducir la ley en algo concreto: un sistema que funcione mejor cuando más se necesita.

