Ciudad de México, 19 de marzo de 2026. La Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México (SEMUJERES) firmó un convenio de colaboración con la Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa para fortalecer el Programa de Autonomía de las Mujeres mediante capacitación y emprendimiento, en una apuesta por ampliar oportunidades económicas para mujeres en contextos de vulnerabilidad.
El acuerdo, encabezado por la titular de SEMUJERES, Daptnhe Cuevas Ortiz, busca articular esfuerzos institucionales y empresariales para brindar cursos, formación y herramientas que permitan a las mujeres generar ingresos propios. Durante el acto protocolario, la funcionaria subrayó que “las autonomías son un marco ideal para aglutinar los derechos de las mujeres”, destacando la dimensión estructural de las desigualdades de género.
Cuevas Ortiz enfatizó que la colaboración con el sector empresarial femenino permitirá “aportar y construir juntas”, al reconocer que las condiciones de género atraviesan distintos niveles socioeconómicos. La narrativa oficial coloca a la sororidad y la acción colectiva como ejes para incidir en la transformación social, aunque persisten cuestionamientos sobre el alcance real de estos mecanismos frente a brechas estructurales.
En el evento también participaron la presidenta de AMMJE CDMX, Isabel Ortiz Rojas, así como integrantes de su mesa directiva, quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer redes de apoyo entre empresarias y mujeres en situación de vulnerabilidad. Desde esta óptica, el convenio pretende vincular experiencia empresarial con políticas públicas de inclusión económica.
Uno de los ejes centrales del programa es el fortalecimiento de tres tipos de autonomía: física, en la toma de decisiones y económica. De acuerdo con SEMUJERES, la independencia financiera es un factor clave para que las mujeres puedan romper ciclos de violencia y dependencia, una postura respaldada por organismos como ONU Mujeres, que ha documentado la relación entre ingresos propios y mayor capacidad de decisión en contextos de violencia de género.
No obstante, especialistas advierten que los programas de capacitación y emprendimiento, aunque necesarios, suelen enfrentar limitaciones estructurales si no se acompañan de acceso efectivo a financiamiento, mercados y sistemas de cuidados. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía muestran que la brecha de participación económica femenina persiste en México, particularmente en sectores informales y de bajos ingresos.
La coordinadora del programa, María Elena Esparza, sostuvo que el objetivo va más allá de los incentivos económicos, al buscar una transformación integral en la vida de las beneficiarias. Sin embargo, el reto radica en medir el impacto real de estas intervenciones y garantizar su sostenibilidad a largo plazo.
Este convenio se enmarca en la política del denominado gobierno feminista de Clara Brugada en la Ciudad de México, que ha priorizado la autonomía económica como eje de intervención. Aun así, la efectividad de estas estrategias dependerá de su capacidad para traducirse en resultados tangibles frente a desigualdades históricas que requieren soluciones de mayor alcance estructural.

