Por Juan Pablo Ojeda
Un grave accidente aéreo encendió las alertas en Colombia luego de que un avión militar tipo Hércules de la Fuerza Aérea se desplomara minutos después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo, una zona estratégica por su cercanía con la frontera sur del país.
De acuerdo con información oficial del Ministerio de Defensa, la aeronave transportaba a 125 personas, entre ellas 114 pasajeros —en su mayoría soldados— y 11 tripulantes. El vuelo formaba parte de operaciones regulares de traslado de personal militar, lo que vuelve aún más delicado el incidente por el número de elementos involucrados.
Las primeras versiones indican que al menos 48 personas sobrevivieron al impacto, aunque con diversas lesiones, algunas de ellas de gravedad. Equipos de rescate, junto con habitantes de la zona, se movilizaron rápidamente tras el accidente para auxiliar a los heridos, en medio de condiciones complicadas por la ubicación selvática del lugar.
Videos difundidos en redes sociales muestran una densa columna de humo elevándose desde el sitio del siniestro, así como restos de la aeronave esparcidos en un área amplia, lo que da cuenta de la magnitud del impacto. Las imágenes también evidencian la urgencia con la que militares y civiles trabajaron en las labores de rescate.
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Equipos de rescate y personal del ejército llegaron a Puerto Leguízamo, Putumayo, después de que un avión tipo Hércules se accidentó, en la aeronave iban más de 100 uniformados, hasta el momento 20 militares han sido rescatados pic.twitter.com/3mHBvcZ63D— Minuto & Medio (@MinMedio) March 23, 2026
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lamentó el accidente y expresó su preocupación por el saldo final, al señalar que se trata de un hecho que “no debió haber sucedido”. Por su parte, el ministro de Defensa confirmó que se activaron todos los protocolos de emergencia para atender a las víctimas y esclarecer lo ocurrido.
Aunque hasta el momento no se ha determinado la causa del accidente, autoridades militares ya iniciaron una investigación para conocer si se trató de una falla mecánica, un error humano o algún otro factor. Este tipo de aeronaves, los Hércules C-130, son ampliamente utilizados en operaciones militares a nivel mundial por su capacidad de transporte y resistencia, lo que hace aún más relevante esclarecer qué falló en este caso.
El accidente no solo representa un golpe para las fuerzas armadas colombianas, sino que también abre cuestionamientos sobre las condiciones operativas, el mantenimiento de las aeronaves y los protocolos de seguridad en vuelos militares, especialmente en regiones complejas como Putumayo.
Mientras avanzan las investigaciones, el enfoque inmediato sigue en la atención médica de los sobrevivientes y en la localización de posibles víctimas, en un episodio que ha generado conmoción tanto dentro como fuera de Colombia.

