La Comisión de Disciplina del Tribunal de Disciplina Judicial ordenó la readscripción inmediata de un secretario perteneciente a un órgano jurisdiccional del Vigésimo Primer Circuito. La medida cautelar se implementó tras la detección de múltiples irregularidades operativas, incluyendo el ejercicio de litigio privado simultáneo a sus funciones públicas.
El impacto material de estas conductas se refleja en un rezago administrativo cuantificado en cuatro años. El retraso en la emisión de fallos y el procesamiento de expedientes afectó directamente los tiempos procesales de la administración de justicia en la jurisdicción correspondiente al circuito afectado.
Los reportes técnicos indican la sustracción de expedientes oficiales de las instalaciones del Poder Judicial. El traslado físico de la documentación hacia ubicaciones no autorizadas comprometió la cadena de custodia y la confidencialidad de los procesos legales en curso.
A nivel financiero e infraestructural, la indagatoria preliminar señala el desvío y uso indebido de recursos públicos por parte del funcionario. La auditoría de estos activos forma parte central del expediente abierto para determinar la magnitud del daño patrimonial a la institución.
Como medida preventiva, el Tribunal ordenó el traslado del servidor público a una entidad federativa distinta. Esta acción administrativa busca neutralizar la capacidad de operación del investigado dentro de su zona de influencia original mientras concluyen las indagatorias formales.
Adicionalmente, se estableció un cerco de seguridad mediante una orden de restricción. El documento prohíbe al secretario el ingreso a cualquier inmueble del Poder Judicial de la Federación ubicado dentro de la demarcación del Vigésimo Primer Circuito.
La investigación en curso es conducida por el Órgano de Investigación de Responsabilidades Administrativas. Los resultados de este proceso determinarán las sanciones definitivas, que procederán de manera independiente a las medidas precautorias ya ejecutadas.

