Por Juan Pabl0 Ojeda
En medio del debate que vuelve a poner sobre la mesa los privilegios dentro del gobierno, la diputada Ivonne Ortega Pacheco dejó clara la postura de su bancada: sí al recorte de las llamadas “pensiones doradas”, pero con matices importantes que, según ella, no se pueden ignorar.
Para entenderlo fácil: las “pensiones doradas” son esos pagos elevados que algunos exfuncionarios reciben al retirarse, financiados con dinero público. La iniciativa que se discute en el Congreso busca ponerles un tope o incluso eliminarlas en ciertos casos. En principio, suena lógico en un país donde millones apenas alcanzan una pensión básica. Y justo por eso, Movimiento Ciudadano votará a favor en lo general.
Pero aquí viene el “pero”. Ortega advierte que la forma en la que se quiere aplicar la medida podría abrir una puerta peligrosa: la retroactividad. Es decir, cambiar las reglas del juego a personas que ya cumplieron con lo que la ley les pedía en su momento. Dicho en lenguaje de calle: gente que trabajó décadas bajo ciertas condiciones y ahora podría ver modificados sus derechos de un plumazo.
Según la legisladora, el problema no es quitar privilegios excesivos, sino hacerlo “parejo” y sin castigar a quienes sí actuaron conforme a la ley. Por eso, su partido presentará reservas —propuestas de cambio— cuando se discuta el dictamen en lo particular. La preocupación central es que el gobierno tome decisiones generales sin distinguir entre casos, lo que podría sentar precedentes para tocar otros derechos en el futuro.
En paralelo, Ortega también puso el dedo en otra llaga: la violencia y el entorno social. Tras un caso trágico en una preparatoria de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde un adolescente asesinó a dos maestras, la diputada señaló que el problema va más allá de un hecho aislado. Habló de la falta de programas de prevención, del poco tiempo que tienen las familias para convivir y de cómo la rutina —entre trabajo y traslados— deja poco margen para atender lo que pasa con los jóvenes.
Su argumento conecta con un tema más amplio de política pública: no basta con reaccionar ante los delitos, hay que invertir en prevenirlos. Eso implica desde educación y comunidad, hasta condiciones laborales que permitan a los padres estar más presentes.
Finalmente, también se refirió a los casos que involucran a figuras como Alejandro Moreno y Cuauhtémoc Blanco. Sin prejuzgar culpabilidad, pidió que enfrenten la justicia y que se garantice protección a posibles víctimas. En otras palabras: que el fuero no sea escudo para nadie.
Así, entre pensiones, justicia y violencia social, lo que plantea Movimiento Ciudadano es una idea que suena sencilla pero no lo es tanto en la práctica: ajustar el sistema sin romper las reglas básicas que le dan certeza a la gente.

