Monreal busca amarrar una Ley de Aguas sin dudas y sin privilegios
En medio de la presión del campo y del debate legislativo que avanza contrarreloj, Ricardo Monreal salió a poner orden en el panorama político: la nueva Ley de Aguas debe quedar clara, sin trampas, sin acaparadores y sin usos indebidos. Lo dijo sin rodeos: coincide totalmente con la presidenta Claudia Sheinbaum en que esta ley tiene que blindar el agua para la gente, no para quienes la ven como negocio. En sus palabras, el objetivo es asegurar que no haya venta ilegal, ni concesiones mal usadas, ni impunidad. En pocas palabras: que el agua sirva para vivir, no para lucrar.

