En el marco de un enlace con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo durante la llamada “Mañanera del Pueblo”, Brugada Molina planteó que la capital busca posicionarse como protagonista de la justa internacional mediante un modelo de “Mundial social”, centrado en la participación ciudadana, la recuperación del espacio público y la democratización del deporte.
Desde la Unidad Deportiva Independencia, en la alcaldía Magdalena Contreras, la mandataria capitalina informó que su administración impulsa un programa de infraestructura deportiva que contempla la construcción y rehabilitación de 500 canchas en toda la ciudad, de las cuales 200 ya han sido concluidas, mientras que otras 100 comenzarán a inaugurarse en los próximos días.
De acuerdo con la jefa de Gobierno, estos espacios no solo servirán para la práctica deportiva, sino que funcionarán como puntos de encuentro comunitario durante el Mundial, al albergar festivales futboleros y transmisiones en pantallas gigantes, con el objetivo de ampliar el acceso a los partidos más allá de los estadios.
Como parte del arranque de estas actividades, anunció que el próximo sábado se llevará a cabo un festival en el Zócalo de la Ciudad de México, coincidiendo con el partido entre México y Portugal por la reinauguración del Estadio Azteca —que durante el torneo será denominado Estadio Ciudad de México—, en un evento que marcará el inicio de la agenda pública rumbo al Mundial 2026.
En un acto de reconocimiento histórico, Brugada Molina informó que cederá su boleto para dicho encuentro a las integrantes de la selección mexicana femenil de 1970-1971, y encabezó la develación de una placa que renombra la cancha como “Pioneras del Fútbol Femenil: Selección Mexicana 1970-1971”, con el propósito de visibilizar a las mujeres que abrieron camino en este deporte.
La mandataria subrayó que el proyecto del “Mundial social” se desarrolla en coordinación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al que reconoció por impulsar iniciativas deportivas incluyentes, entre ellas el fútbol adaptado para personas adultas mayores, alineado con una política social de alcance nacional.
En ese sentido, el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, explicó que la modalidad de “fútbol sin correr” promueve la actividad física segura mediante reglas que restringen el trote, limitan la altura del balón y evitan el contacto físico, con el fin de prevenir lesiones. Según datos institucionales, esta modalidad cuenta con 313 equipos y más de 2 mil 300 participantes en las 32 entidades del país.
Por su parte, Rommel Pacheco, titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), señaló que la estrategia busca fomentar la participación deportiva en todas las etapas de la vida, particularmente entre personas adultas mayores, bajo el principio de que el fútbol debe ser accesible para todas y todos.
El proyecto también contempla torneos organizados por el IMSS en distintas categorías, incluyendo futsal femenil para jóvenes, el Mundial T-21 —que integra a niñas y niños con síndrome de Down— y el propio fútbol sin correr, con el objetivo de ampliar la inclusión y la participación de grupos históricamente marginados del deporte.
Finalmente, figuras históricas como Elvira Aracén, integrante de la selección femenil de 1971, reconocieron la iniciativa al considerar que representa un avance hacia un modelo de deporte más incluyente, orientado a la convivencia social y al reconocimiento del legado de las mujeres en el fútbol mexicano.

