En un comunicado oficial, la SEMOVI informó que el convenio contempla acciones prioritarias orientadas a mejorar tanto el desempeño operativo como el bienestar de las y los trabajadores, con el objetivo de garantizar un servicio más eficiente, seguro y confiable para la ciudadanía.
Entre las medidas anunciadas se encuentra la regularización de vestuario y uniformes —algunos pendientes desde 2020—, la entrega de equipo de protección personal, así como la implementación de programas de capacitación continua. Estas acciones buscan atender rezagos históricos que han sido señalados por trabajadores y usuarios del sistema.
El acuerdo también incluye la revisión de plazas laborales y el fortalecimiento de herramientas, equipamiento operativo y vehículos de apoyo para mantenimiento, elementos clave para sostener la operación de trolebuses y otros sistemas eléctricos que integran la red de transporte capitalina.
El titular de la SEMOVI, Héctor Ulises García Nieto, afirmó que estas medidas forman parte de una estrategia más amplia para consolidar una movilidad moderna y centrada en las personas. No obstante, especialistas han advertido que este tipo de iniciativas requieren continuidad presupuestal y mecanismos de evaluación para traducirse en mejoras tangibles.
Por su parte, el director general del STE, Martín López Delgado, destacó que la capacitación del personal será un factor determinante para elevar la calidad del servicio y reforzar la seguridad operativa, especialmente ante el crecimiento de la demanda en el transporte eléctrico.
De acuerdo con información institucional, la entrega de equipo de protección personal está prevista para concluir en marzo de 2026, mientras que los programas de capacitación y el análisis de plazas continúan en desarrollo. Sin embargo, el impacto real de estas acciones dependerá de su implementación efectiva y de la capacidad del sistema para resolver fallas recurrentes.
Con este acuerdo, ambas dependencias reiteraron su compromiso de trabajar de manera coordinada para mejorar el transporte eléctrico en la capital. Aun así, el desafío persiste: traducir compromisos administrativos en un servicio que responda a las necesidades diarias de millones de usuarios en la Ciudad de México.

