Por Juan Pablo Ojeda
El brote de sarampión en el país sigue creciendo. La Secretaría de Salud informó en su reporte diario, con corte al 2 de marzo, que México acumula 11 mil 889 casos confirmados. La cifra refleja un incremento sostenido en distintas entidades y mantiene bajo vigilancia a 413 municipios donde se concentra la mayor transmisión.
Los datos oficiales muestran que los más afectados son los niños y niñas de 1 a 4 años, con mil 631 contagios. Les siguen los menores de 5 a 9 años, con mil 426 casos, y el grupo de 25 a 29 años, con mil 370. Sin embargo, la tasa más alta de transmisión se registra en bebés menores de un año, con 61.06 casos por cada 100 mil habitantes, lo que prende una alerta especial por tratarse de población vulnerable.
El avance del virus ocurre en un contexto internacional donde también se han encendido focos rojos por la reaparición de enfermedades prevenibles con vacuna. En México, las autoridades sanitarias activaron jornadas intensivas de inmunización para frenar la propagación.
El subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo, Eduardo Clark, detalló que del 12 de febrero al 2 de marzo se desplegó una estrategia nacional de vacunación con millones de dosis aplicadas. El Estado de México encabeza la lista con 1,277,753 dosis; le siguen Jalisco con 1,017,800 y Veracruz con 671,370.
También destacan Nuevo León con 636,027; Chiapas con 630,246; y la Ciudad de México con 616,120 dosis aplicadas. En el centro del país, Puebla reportó 470,238; Michoacán 338,556; y Guanajuato 271,368.
En el norte, Sonora aplicó 258,708 vacunas; Sinaloa 241,689; Tamaulipas 223,698; y Coahuila 173,153. En el sur y sureste, Oaxaca reportó 124,493; Yucatán 122,738; y Guerrero 111,295.
Las autoridades han reiterado el llamado a completar esquemas de vacunación, especialmente en menores y en personas de 20 a 49 años que no cuenten con la dosis correspondiente. El objetivo es contener la cadena de contagio y evitar que el brote escale a niveles más críticos en las próximas semanas.
El repunte del sarampión vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la vacunación como política pública de prevención. La evolución de los casos en los próximos días será clave para evaluar si las jornadas intensivas logran estabilizar la curva de contagios.

