Por Juan Pablo Ojeda
El Instituto Nobel Noruego reiteró que el Premio Nobel de la Paz es inseparable del ganador original y no puede transferirse ni compartirse, luego de que la líder opositora venezolana María Corina Machado entregara al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la medalla correspondiente al galardón con el que ella fue distinguida en Oslo.
En un comunicado, el Instituto explicó que la medalla y el diploma son únicamente los símbolos físicos del reconocimiento, mientras que el premio —el honor y el estatus de laureado— permanece ligado de manera permanente a la persona u organización que el Comité Nobel Noruego designa como ganadora. Incluso si esos objetos cambian de manos, “el laureado original es quien queda en la historia como receptor del premio”.
La institución subrayó que, una vez anunciado, el Nobel de la Paz no puede compartirse con terceros ni revocarse: la decisión es definitiva. Tampoco corresponde al Comité pronunciarse sobre las opiniones políticas o acciones posteriores del ganador; el reconocimiento se otorga con base en los méritos evaluados en el momento de la decisión.
Sobre el destino de la medalla, el diploma o la dotación económica, el Instituto recordó que los estatutos de la Fundación Nobel no imponen restricciones. Por ello, los laureados son libres de conservar, vender o donar esos objetos, como ha ocurrido en diversos casos a lo largo de la historia del premio.
Machado defendió el gesto como una muestra de gratitud del pueblo venezolano por lo que considera acciones a favor de su “libertad”. De acuerdo con imágenes difundidas, la medalla fue entregada en la Casa Blanca dentro de un marco con una dedicatoria que reconoce el liderazgo del mandatario estadounidense para promover la paz.

