Por Juan Pablo Ojeda
El gobierno federal movió una pieza clave en su estrategia de seguridad. Este martes, Miguel Torruco Garza fue designado subsecretario de Prevención de las Violencias en la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), con la encomienda de reforzar la política de atención a las causas que originan la inseguridad.
La incorporación ocurre bajo el liderazgo del secretario Omar García Harfuch, quien ha planteado un enfoque territorial y comunitario para complementar las acciones operativas de seguridad. La apuesta es clara: no solo contener el delito, sino intervenir en los factores sociales que lo detonan.
En ese contexto se presentó, durante la conferencia matutina del 24 de febrero, el programa “México Imparable”. La iniciativa contempla la construcción de 100 centros comunitarios en zonas consideradas estratégicas para la construcción de paz. La intención es que estos espacios funcionen como puntos de encuentro para jóvenes y familias en contextos de vulnerabilidad.
Los centros tendrán como ejes principales el deporte, la cultura y la atención a la salud mental. La lógica detrás del proyecto es que la prevención no se limita a patrullas y operativos, sino que requiere presencia institucional constante en el territorio, con actividades que fortalezcan el tejido social.
Desde la Subsecretaría de Prevención de las Violencias se impulsarán acciones coordinadas con otras dependencias y niveles de gobierno, con estrategias basadas en civismo, educación, deporte, cultura, salud mental y participación social. Se trata de políticas públicas sustentadas en evidencia, que buscan reducir factores de riesgo y ampliar oportunidades reales, especialmente para las juventudes.
Al asumir el cargo, Torruco Garza señaló que la prevención debe comenzar por atender las causas estructurales de la violencia. En términos prácticos, esto significa generar alternativas concretas a través de educación, formación cívica y espacios seguros donde las y los jóvenes puedan desarrollarse.
El reto no es menor. México enfrenta una presión constante en materia de seguridad, y el equilibrio entre acciones de contención y estrategias de prevención será determinante para evaluar el impacto de esta nueva etapa en la SSPC.

