Velasco y Monreal blindan agenda 2026: pactan unidad legislativa
En encuentro estratégico, Manuel Velasco y Ricardo Monreal definieron la ruta crítica para aprobar las reformas prioritarias de 2026. El…
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En encuentro estratégico, Manuel Velasco y Ricardo Monreal definieron la ruta crítica para aprobar las reformas prioritarias de 2026. El…
El coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal Ávila, salió a cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum y a defender una de las banderas más sensibles para cualquier gobierno: la seguridad. Desde San Lázaro, pero a través de un mensaje en video difundido en redes sociales, el también presidente de la Junta de Coordinación Política aseguró que, a poco más de un año del inicio del actual gobierno, los delitos en el país han ido claramente a la baja.
La política mexicana suele sentirse como ese capítulo eterno donde nunca sabes si lo que pasa es parte del guion o una improvisación sobre la marcha. Y en medio de ese ambiente, la explosión de un coche-bomba en Coahuayana, Michoacán, encendió las alarmas. La presidenta Claudia Sheinbaum salió de inmediato a explicar que el hecho no fue un ataque contra su gobierno, sino un choque directo entre grupos criminales. Y quien levantó la mano para respaldarla fue Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados y presidente de la Junta de Coordinación Política, figura clave cuando se habla de acuerdos y control político.
El Congreso no sólo se mueve entre dictámenes y negociaciones en lo oscurito; también tiene días donde las señales políticas viajan desde los estados hacia la capital. Y eso ocurrió cuando Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena y presidente de la Jucopo en San Lázaro, se dejó ver en Tuxtla Gutiérrez para acompañar al gobernador Eduardo Ramírez Aguilar en su Primer Informe de Gobierno. No fue una visita casual: en política, las presencias pesan tanto como las palabras.
Ciudad de México, 5 de diciembre de 2025. La Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Congreso capitalino aprobó por unanimidad…
La discusión sobre la nueva Ley General de Aguas entró en su fase decisiva y, como suele pasar en el Congreso, la trama mezcla técnica, política y un jaloneo silencioso entre quienes quieren que las cosas cambien y quienes prefieren que todo siga igual. Desde el Senado, Adán Augusto López Hernández, presidente de la Junta de Coordinación Política, aseguró que lo que han visto hasta ahora del proyecto trabajado en la Cámara de Diputados “va bien” y que, en general, están conformes con cómo se integró el documento después de foros, consultas y revisiones que, aunque pocos lo notaron, duraron meses.
La mañana en San Lázaro arrancó con ese ambiente espeso que se siente cuando una decisión legislativa puede cambiarle la vida a miles de personas. Y esta vez el tema es el agua, un asunto que en el papel parece técnico, pero que en la práctica define quién puede sembrar, producir y hasta sobrevivir en muchas regiones del país. Por eso, cuando se propuso adelantar la discusión de la nueva Ley de Aguas, el choque fue inmediato.
La historia del agua en México siempre ha sido complicada, pero estos días en San Lázaro se volvió un rompecabezas político que trae a todos pendientes: productores, legisladores y al propio gobierno federal. El presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal, explicó que la Comisión de Recursos Hidráulicos está a punto de discutir el nuevo dictamen de la Ley General de Aguas con 50 modificaciones incorporadas, todas hechas a contrarreloj para atender las preocupaciones de quienes viven del campo. La idea es que el documento quede listo “temprano” para subirlo al Pleno si se requiere, aunque nadie se atreve a asegurar que ya esté completamente cerrado.
En el Senado se está jugando una de esas decisiones que parecen de trámite, pero que en realidad marcan el rumbo del país por casi una década: quién dirigirá la Fiscalía General de la República. Tras la renuncia de Alejandro Gertz Manero, la Junta de Coordinación Política hizo un primer filtro y redujo de 43 a solo 10 aspirantes. Esto, dicho sencillo, es como cuando el Congreso limpia la mesa para que la presidenta pueda escoger entre quienes realmente tienen posibilidades reales.
En el Congreso, pocas cosas levantan tantas cejas como la idea de reabrir juicios que ya fueron resueltos. Y Ricardo Monreal, coordinador de Morena y presidente de la Jucopo, salió a dejarlo clarísimo: meterse con la “cosa juzgada” es jugar con el piso parejo del sistema jurídico mexicano. Dicho de otra forma, si en México algo está decidido por un juez después de todo el proceso legal, no debería volver a abrirse, porque eso rompería la certeza de cualquier resolución.