Desafíos y Descontento Entre Vendedores Reubicados Tras Incendios

CIUDAD DE MÉXICO, 4 de Diciembre de 2023 – Los comerciantes del histórico mercado de La Merced enfrentan una situación desalentadora. Reubicados en espacios temporales en la cerrada del Rosario debido a la demora en las obras de rehabilitación del mercado, afectado por dos incendios en 2013 y 2019, se encuentran trabajando en condiciones precarias.

Durante un recorrido por la nave mayor del mercado, severamente dañada por los incendios, los comerciantes expresaron su frustración por tener que ejercer sus labores en entornos insalubres o pagar rentas para mantener sus negocios. Amalia García Velasco, una locataria de 30 años, eligió pagar 2,000 pesos mensuales por un espacio alternativo para no exponer a sus hijos, quienes la acompañan en su trabajo.

Silvia de la Cruz, afectada dos veces por los incendios, ahora se ve obligada a vender cocos, fruta congelada y tamarindos en un espacio reducido. Otros vendedores, como Julio César Zaragoza, destacan las dificultades de trabajar en la vía pública, enfrentándose a la inseguridad y a las inclemencias del tiempo.

Eleazar Arellano, de 65 años, subraya la falta de consideración hacia los trabajadores de mayor edad, quienes sufren especialmente en estas condiciones adversas. Edgar Mendieta, otro comerciante, lamenta la demora en la instalación eléctrica necesaria, pendiente desde hace un año.

La Secretaría de Desarrollo Económico ha informado que mil 154 locales resultaron afectados en los incendios de 2019. Aún queda pendiente la demolición de estructuras dañadas y la reconstrucción de espacios críticos. La falta de recursos ha frenado los avances, dejando a los comerciantes en una situación de incertidumbre y desesperanza.

Los comerciantes, agobiados por la prolongada espera y las condiciones de trabajo, planean solicitar una visita para discutir los avances de las obras. La situación en La Merced no solo representa un problema económico para estos vendedores, sino también un desafío a su bienestar y seguridad. La comunidad espera ansiosamente la finalización de las obras de rehabilitación para retomar sus actividades en un entorno más seguro y digno.