El estado de Morelos atraviesa una profunda crisis de violencia que eclipsa su pasado de desarrollo, seguridad y bienestar. En los primeros tres meses de 2023, la región ha presenciado una escalada de violencia sin precedentes con 170 asesinatos registrados, marcando la cifra más alta de la actual administración. En marzo solamente, se registraron 30 homicidios violentos.

Los municipios más golpeados por la violencia son Cuernavaca, Temixco, Emiliano Zapata, Cuautla, Yecapixtla y Yautepec. Según los habitantes, la percepción de inseguridad en Morelos en 2023 ha aumentado, con un 69.5% señalando la insuficiencia en el alumbrado público y un 61.5% identificando la delincuencia como otro de los graves problemas.

Datos proporcionados por el sitio de macrodato de Expansión revelan que Morelos tiene un índice de 15.06% de homicidios por cada 100 mil habitantes. Esto significa que Morelos tiene un índice de homicidios mayor que el de países en guerra como Irak, Afganistán, Haití e Irán, con cifras de 4.98%, 6.66%, 6.68% y 2.19% respectivamente.

Además de los homicidios, Morelos también se destaca por altas tasas de delitos sexuales y robos, los cuales han aumentado en un 35% y 28% respectivamente. Esto sitúa al estado entre los 10 peores lugares del país, superando a entidades como Michoacán, Tamaulipas y Sinaloa.

La situación se ve aún más complicada debido a los conflictos entre el gobernador y el fiscal del estado, Uriel Carmona Gándara. Esta disputa ha sido señalada como un obstáculo para enfrentar la creciente ola de violencia en Morelos y para llevar a cabo las investigaciones necesarias para poner fin a esta barbarie.